Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Los hombres que no amaban a las mujeres 14-08-2009 GTM 1 @ 19:05

cpagola —

Acabo de leer el libro de moda. Me ha gustado y no me ha gustado. Por partes. Lleva bien el caso principal, la búsqueda de Harriet y a través de él se descubre toda la trama de corrupción económica y sobre todo el maltrato a las mujeres a que se refiere el título. Pero todo ello queda encerrado en otro caso de corrupción económica. El periodista íntegro frente al poderoso empresario. Al principio gana éste y al final como es lógico para un final feliz el protagonista. Esta parte se me hace difícil de tragar. El lector está satsifecho con la anterior narración y todo esto parece un interminable epílogo. Creo que sobre aunque en la intención "moralizante" del libro le venga bien.
Los personajes esta bien trazados, pero salvo Lisbet Salander no avanzan, no crecen en el libro. De arisca y encerrada en si misma va a llegar a petrcibir el amor, la necesidad de relación, de respeto y confianza como le decía Mikael. Pero él no está a su altura. Por otra parte es muy extraño que una muchacha que ha sido echada de todos los centros de enseñanza y no ha ido a la universidad tenga tantos conocimientos de casi todo gracias a ser una hacker. Incluso puede valerse no solo en sueco, sino también en inglés y en alemán.
Creo que habría necistado una buena corrección y eliminación de ganga. No sólo es que se lea bien. Hace falta que satisfaga otros criterios de coherencia.
Me gustaría comentar algún otro aspecto. ¿Qué quiere decir el autor con esta novela, qué programa pedagógico tiene? Desde luego el más aparente es el respeto por la mujer. Odia el maltrato, el abuso, el asesinato. Afirma la necesidad de relación. En este sento Lisbeth es el ejemplo de esa necesidad. El lector está constatemente animándola. Pero a la vez utiliza al relación sexual como puro entretinimiento consentido, eso sí y respetuoso con la voluntad del otro. Pero se dan atisbos, si sabe uno leer, de que el matrimonio tiene que ser otra cosa. Eso aunque se trate también con frivolidad y con ironía el que en la familia Vanger, la de Harriet, nadie se divorcia.
Carlos Pagola

El Señor PIP 29-12-2008 GTM 1 @ 19:44

cpagola —

EL SEÑOR PIP

He leído muy a gusto esta novela de Lloyd Jones, escritor neo zelandés, nacido en 1955. No lo conocía de nada. Pero escuché la recomendación de nuestra doctora profesora de Lengua t Literatura del colegio Larraona. Estoy contento de haberla leído. No es de las novelas en las la acción te lleva atado del cuello. Pero te incita a seguir leyendo. Es el personaje narrador y su punto de vista de niña negra de una de las islas de por ahí. Naturalmente cuando escribe ya está enseñando y acabando la tesis sobre su autor preferido Dickens. Por eso las palabras e ideas van más allá de la niña negra de isla abandonada salvo por un excéntrico blanco casado con una negra.
Yo no quiero desvelar el suceso, la aventura. Me parece que lo que importa es el poder trasformador de la literatura. Al menos su posibilidad, por encima del propio libro y de quien te lo enseñe. “En PIP encontré un amigo. Me enseñó que puedes ponerte en la piel de otro, como si fuese la tuya, incluso cuando esa piel es blanca”. Por eso me parece atractiva la novela. Los hechos que suceden alrededor vienen a corroborar esta posibilidad, este trasvase, este horizonte de transculturalidad. No importa en qué cultura se haya escrito algún libro. Todos pueden ser leídos por todos. Pero no necesariamente ven lo mismo unos lectores u otros.
Otro aspecto que me parece interesante en la obra, aunque sea lateral, es la posibilidad de enseñarnos unos a otros, de realizar un aprendizaje cooperativo. Fue la necesidad la que creó el órgano. No había maestro y sólo un libro. ¿Se puede aprender y crear un mundo y sobre todo a ser persona y tener dignidad en esas condiciones? En la novela sucede y es un buen ejemplo. Y mejor no decir más. Enamoraos de los personajes. La última parte es más la explicación de cómo se ha escrito el libro y la justificación indirecta de él. Por eso el interés decae un poco. Como si fuese un epílogo. Al menos esa impresión he sacado yo.

Comentario a Almas grises 23-06-2008 GTM 1 @ 10:49

cpagola —

Hola Mari Carmen: te he hecho caso y he pegado el artículo sobre Almas grises. Es mas fácil de lo que pensaba.

ALMAS GRISES, es una novela reciente de Philippe Claudel. (Editions Stock 2003. Ediciones Salamandra 2005). Nace este autor 1962. Ha sido profesor y guionista. De él se ha traducido también otra obra: “La nieta del señor Lihn”, que está teniendo mucho éxito.
Está contada en primera persona bajo los efectos de un gran dolor y angustia. Se trata de una confesión a su mujer, Clemence, muerta 20 años antes, de algo verdaderamente traumático. Por eso es bastante caótica en la sucesión temporal. Le cuesta arrancar la confesión de su crimen y lo envuelve en un conjunto generalizado de crímenes y obsesiones.”Decir lo que me roe el corazón desde hace veinte años”
Los sucesos narrados parten de un día de diciembre de 1917 en un pueblecito cercano al frente norte de la gran guerra. Se oyen los cañonazos, pasan convoyes de todo tipo hacia el frente y del frente viene heridos más o menos graves. La vida está desquiciada. El narrador es policía en esa ciudad. Ha aparecido un niña muerta por estrangulamiento, cerca de la casa del fiscal, hombre detestable donde los haya. Lo mismo de detestables son todos los demás, como el juez o el militar que fue encargado del caso. Incluso una persona tan dulce y hermosa como Lysia tiene una vida interior, de la que sabremos por su diario, verdaderamente terrible.
Su lenguaje es muy vivo, de frase corta y comparaciones y metáforas fuertes y eficaces. Algún ejemplo a vuela pluma: “La mañana derrama su luz y sus horas”. “La tierra crujía bajo los pies y el ruido resonaba hasta la nuca”
La novela rezuma pesimismo. Todo el mundo es gris. El título lo afirma. No hay, aunque lo parezca, almas brillantes. Las personas y el pueblo está dominado por el crimen, el cinismo, la muerte.
Es una novela muy dura sobre la condición humana. Literariamente me parece brillante, sugestiva. ¿Se trataría de un nuevo modo de contar una novela policíaca?

El lector 23-06-2008 GTM 1 @ 10:45

cpagola —

"El lector" de Bernhard Schlinck de Compactoa Anagrama. Duro libro que comienza de modo distendido, casi un juego de kujuria e inicación de un adolescente al sexo. Acaba d por ser un discurso sobre la imposible tare de salir de la culpa, la cerrazón de todos al perdón, a sumir y acoger al culpable. Ni siquiera uno mismo puede perdonarse. Se intenta comprender, pero no se consigue. Creo que lo que se intenta es comprender el hecho, el resultado y no a la persona. Lo más que hace el protagonista es leer para esa otra persona, compadece su ignorancia, pero no la acepta de verdad y ella lo nota.
La novela cuesta leerla porque cuesta digerirla. Me parece interesante literariamente.
C.P.

La hoja plegada 07-02-2008 GTM 1 @ 22:30

cpagola —

William Maxwell, La hoja plegada,Libros del Asteroide, Barcelona, 2007.

Acabo de leer esta novela de William Maxwell. El autor para mi es un desconocido. Me entero de algo por la solapa. La verdad que el que me regaló el libro lo hizo con miedo. El miedo típico de no saber si acierta. Me instó a cambiarlo por otro que me gustase más. Leí la solapa y el inicio. Algo no sé muy bien qué me obligó a quedármelo. Quizá fuese la promesa de que trataba de unos muchachos que pasan a la adultez. La forma de leer no fue la más ortodoxa. Era el refugio de una novela vorágine como "Un mundo sin fin" de Ken Follet, tan publicitada. Y es como su reverso. Esta es una narración pacífica. La intensidad corre por dentro como un río subterráneo. Son dos muchachos tan opuestos y tan pegados uno a otro como lo suelen ser los adolescentes. Pero del bachillerato pasan a estudiar en la universidad. Están lejos de sus familias, aunque con ellas están en fricción, pero protegidos. Una pensión llena de bichos raros. Y las universitarias, los enamoramientos, los celos, la cerrazón y ¿la ruptura de la amistad? Creo que el narrador, muy hábilmente, va penetrando en el interior de los personajes, sobre todo de Lymie. Sufrimos con él y también respiramos con él. La obra finaliza dejando constancia de que el muchacho ha dejado la infancia atrás definitivamente. También la adolescencia. Ya va saber vivir sin especiales dependencias.
Me parece un libro interesante. Está dividido en capítulos muy cortitos. Le hace fácil de leer y de parar cuando uno quiere. No tiene muchos personajes como la otra novela. Y por eso he disfrutado mucho más. Te lo recomiendo. Espero que me dejes el de Claudel.

C.P.

ALMAS GRISES, de Philippe Claudel 28-01-2008 GTM 1 @ 12:15

carmel —

                               Philippe Claudel, Almas grises, Barcelona, Salamandra, trad. de J. A. Soriano, 2005. También en ed. de bolsillo, Barcelona, Salamandra, quinteto, nº 216, 2006, por la que cito.

Esta novela me ha impresionado mucho. Tiene como fondo histórico el paisaje de Francia durante la Primera Guerra Mundial. Años después, un policía ya jubilado continúa su indagación personal sobre el homicidio de una niña en diciembre de 1917. La narración está estructurada a base de saltos temporales en el vaivén de la memoria. Escala de grises dominan el fondo cromático de la novela, como en su portada. A través de su bellísima y cruda prosa, la duda, la sospecha, rezuman entre sus líneas como la húmeda neblina de las mañanas de invierno, empapándolo todo. No hay certezas, no hay luz en nada ni nadie. "Cuando creía que al fin había encontrado una luz, surgía alguna otra cosa que soplaba sobre la llama y removía las cenizas entorno a mis ojos. Y vuelta a empezar." (p. 218). El amor y el crimen se confunden, todos somos víctimas y culpables en una historia que se repite y se avoca al vacío. Hasta la hermosa y dulce Lysia se revela en un "ser que aullaba en el silencio y se desgarraba las entrañas". El final es asombroso, terrible y deja un regusto tremendo de tristeza. No comparto la visión nihilista que sostiene el relato, pero he disfrutado esta joya literaria que mereció el Premio Ranaudot 2003.

MCM

Yo tambien soy Irène 14-12-2007 GTM 1 @ 17:29

carmel —

Hace poco he tenido la oportunidad de conocer junto con mis alumnos, a una joven poeta cordobesa, Elena Medel (1985). A todos nos ha impresionado el recorrido tan precoz de su creación literaria. Mi primer bikini supuso su bautizo poético, libro que fue justamente reconocido con el Premio Andalucía Joven (2001). Posteriormente ha publicado Vacaciones (2004) y Tara (2006)  en los que se muestra un proceso de madurez muy prometedor para la poesía actual.

Del primer poemario quiero destacar aquí el texto que dedica a la autora de esta novelita que reseño, con claras referencias a su vida y obra:

   Irène Némirovsky    

Yo soy Elisabeth Gille llorando tu marcha:
éstas son mis cartas de cumpleaños quemadas.
Yo soy tu hija pequeña sin regalos de Navidad.
Persiguiendo a los nazis, saltando la valla.
Yo soy David Golder arruinado tras tu muerte.
Yo soy un acorde de piano cualquiera
que, de repente, en Issy-L′Evêque suena.
Yo soy Danièle Darrieux tirándose a un ministro nazi.
Yo soy la familia Kampf en un baile malogrado.
Yo soy las lágrimas que derramaste
en una cámara de gas en Auschwitz.
Yo soy el espíritu de la mala suerte.
Yo soy, como tú, una judía atea.
Yo también me exilié por la guerra.
Y soy un susurro al oído y un cuento de Chejov
y las moscas del otoño en un suburbio de Moscú
y soy un perro y soy un lobo
y soy un trago de vino de soledad…
Y soy tu todo y soy tu nada.
Y soy el cabrón alemán que te mató.
Y el germen de la semilla de tu ser.
Yo también me marché de Kiev.
Yo soy tú y a la vez yo.
Yo soy un insecto que por noviembre
merodea en los crematorios.
Yo soy la elegancia, el clasicismo y la frescura
de la boca que Hitler mandó callar un día.
Yo soy Grasset quemando todos tus fonemas
cuando tus hijas aún duermen a tu sombra.
Soy tu mano que acaricia sus cabellos
y que, dedos traviesos, imagina un nuevo cuento.
Y digo que este poema es Irène Némirovsky
lo mismo que yo soy Finlandia en 1918
y tú eres un corazón más en un mundo vacío.

  Elena Medel

El niño con el pijama de rayas 03-11-2007 GTM 1 @ 18:20

carmel —

    LIBROS - EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS 

Boyne, John, El niño con el pijama de rayas, Barcelona, Salamandra, 2007

    He leído en dos sorbos esta novela aparentemente sencilla que nos remite sin remedio a otros textos como El diario de Ana Frank o a la película La vida es bella. La voz narraiva, desde la tercera persona, asume el punto de vista del personaje protagonista, Bruno. Mirada infantil, ingenua, que acentúa trágicamente los hechos que le rodean. El disparate adulto queda denunciado con la extrañeza que le producen sus mayores, el absurdo de la guerra se hace tan obvio que produce risa. Es el mismo mecanismo que en la película citada, pero con el único signo del que dispone el autor: la palabra.

     En pocas páginas John Boyne nos recuerda lo que no puede volver a suceder y nos ayuda a despertar también la conciencia de las alambradas que aún quedan por derribar. La sencillez de su estilo supera el aparente maniqueísmo de sus tipos. Un género de breve extensión no es igual a un género menor.

Me llamo rojo (2) 15-02-2007 GTM 1 @ 19:31

carlospagola —

Continúo con el comentario de la novela, mis impresiones. Ya la he acabado. Casi es lo primero que se me ocurre. Cuasta uno poco acabarla. Cierto que el final es trepidante. Pero el métido que se ha impuesto obliga a una lectura lenta. Como decía cada capítulo es un personaje o dibujo el que habla.
"Encontrad al hombre que me asesinó y os contaré todo lo que hay en el otro mundo" Es una frase que figura en la portada y pertenece al primer capítulo.
Todo el libro es como un juego de espejos y adivinanzas o enigmas. Habla el asesinado y el asesino, oímos su historia y sus miedos interiores, pero no sabremos quién es hasta el final. Como en toda novela policíaca, aunque no haya policías y quizá ni investigadores.
La mayor parte de personajes son del mundo de los pintores o ilustradores. La envidias personales y el afán de sobresalir en un mundo en que se debe sobresalir, en que nadie debe tener un estilo propio. Vivimos en el universo otomano deminado por el Sagrado Corán que prohibe como pecado pintar de modo realista como pecado, rebelión contra Dios. Pululan aquí los predicadores fanáticos y la rebelión contra ellos, la pobreza y el brillo alejado del Sultán.
Se me hace fascinante y a la vez pesada, lenta. Es intrigante. ¿Quién es el asesino y por qué mata?

Me llamo Rojo, de Orhan Pamuk 05-02-2007 GTM 1 @ 12:57

carmel —

 Aquí está la portada de la edición de Alfaguara. Si pinchas aquí, enlazas con la página  de la editorial.